EL MUNDO DE LOS CROQUIS

Dibujo del Cavall Bernat realizado por Jordi Panyella "Pany" (1940)
 

Para satisfacer la curiosidad de como se hacen los
croquis de escalada, a continuación detallamos la
manera tradicional de dibujarlos totalmente a mano.


Elaboración de un croquis con tinta china :

PRIMER PASO : Croquis  básico + fotografía del itinerario






SEGUNDO PASO : trazar el itinerario en el papel vegetal superpuesto sobre la foto
TERCER PASO : con ayuda de las plantillas trazar los grados de dificultad
CUARTO PASO : dibujar los contornos y sombras principales


SECUENCIA 1



SECUENCIA 2


 DIBUJO DEFINITIVO CON TEXTOS DE ORDENADOR



GALERIA DE CROQUIS ARTISTICOS EN BxN



Dibujo del Monte Pelmo (Dolomitas) realizado por A. Ballart (1987)


 
Dibujo de la Furchetta (Dolomitas) realizado en 1986


  
Croquis de la vía Cósmica realizado por Miguel Arcarons en el 78


  
 Croquis de la vía Easy Rider   (A.Ballart 1978)



Croquis de la vía de l'Estimball  (A.Ballart 1979)


 Croquis de la vía Electric Ladyland  (A. Ballart 1978)



Vías Armand-Fredi, Arco Iris y Rolling Stones  (A. Ballart 1981)



Croquis del Districte de les Bruixes  (Nil Bohigas 1982)



Croquis vía Hiwatta  (Manel Sugranyes 1981)


Croquis de la vía Magic Stones  (A. Ballart 1978)



Dibujo de la vía Ciencia Ficción realizado por J. Olmo (82)





Croquis de la vía Carrilet 2000 de Patriarcas  (Kim Prats-79)



Dibujo dels Plecs de Llibre a cargo de Jean Charles Peña (1979)



Croquis de la vía Directa Sagitario al Plec Sup.  (A. Ballart-81)



Croquis de la vía Manfred-Man al Serrat del Moro  (A. Ballart-82)



Croquis de la vía Ocean Banyoles del Frare Gros  (A. Ballart-85)




Dibujo del Puro de les Roques de Benet  (A. Ballart 2005)



Dibujo de la Rochetta -Dolomitas- con la vía Navasa  (A. Ballart-84)




 Curioso croquis sin graduación de la vía Belle Èpoque  (A. Ballart-84)
































































































Próximamente más dibujos significativos de la Era Dorada del BxN...

SESSIÓN DE ROCODROMO

                           
"De aventura por el rocódromo"

- Para los que tenemos la suerte de vivir rodeados de paredes, la afluencia al rocódromo puede ser nula, moderada, o simplemente circunstancial. Pero que distinto debe ser para aquellos que soportan una climatología adversa o no disponen de roca oportuna, obligados a amortizar cada una de las presas de un rocódromo para aliviar sus necesidades verticales. Como puede resultar de aburrido llegar a ese extremo, pese a las ventajas que ofrecen hoy en día estas sugestivas instalaciones, perfectamente diseñadas para entrenarse, iniciarse, o simplemente como punto de encuentro con otros escaladores/as. Es extraño que con la variedad de alternativas que existen actualmente rizando el rizo en el agitado mundo de la escalada, y que no sepamos aún de ningún rocódromo de aventura.




Imaginaros unas presas retráctiles, que aparecieran automáticamente al aproximar la mano en un punto concreto sin saber su forma ni proporciones, auto asegurándonos aleatoriamente con cacharros en fisuras y agujeros concebidos a tal efecto. Valorar cada maniobra por su ética, sin problemas de reequipamientos ni restricciones. Abrir vías desde abajo por un enorme plafón rediseñable por ordenador, incluyendo las características del terreno, temperatura y exposición. Una escalada de ciencia ficción que de seguro algún día llegará, cuando por diferentes razones sea imposible realizarse en los espacios abiertos. Aprovechar porque por el momento casi todo esto existe de forma natural, con presas de verdad, y al amparo de un libre contraste de inquietudes que le da un carácter muy especial al asunto. Unas inquietudes pero no siempre positivas, pues siempre encontraremos quienes reinventan inútilmente la escalada una y otra vez, y los que sin escritura se creen lamentablemente los amos del terreno.





Todos dependemos de un rocódromo natural o artificial, donde cada uno tiene que procurarse su objetivo. El añadir, manipular o usar las presas de otro color, solo significa engañarse a uno mismo, y lo más grave, imponer al prójimo nuestras reglas. Si no somos capaces de respetar el rocódromo de los demás, siempre estamos a tiempo de montarnos uno en casa sin desgraciar el patrimonio popular. Aunque haya muchos lugares bien conocidos que lo parezcan, procuremos que la montaña no sea un vulgar rocódromo mientras exista espacio libre en el plafón para desahogarse.



                                                                           Armand Ballart  (enero-2011)