ESCALADAS EN EL MONTSEC





- La vía Barrufet Pirata representa uno de los pocos itinerarios situados en el máximo desnivel de la Paret de Catalunya, cuyo trazado permite deleitarse en libre asequible salvando las debilidades a ambos lados de la pionera vía GEDE. Una ascensión muy variada con todo tipo de pasajes, donde destaca claramente el último largo en chimenea, cuyas dimensiones exigen dar la talla debido a su considerable anchura con un tramo obligado de hasta 6b. Roca buena en conjunto, equipamiento escaso, y aventura garantizada para entretenerse por la pared sin necesidad de madrugar. Inicio por un característico bloque adosado al pie de vía. El nombre de la vía va en concordancia a la saga de los Barrufets y a la tribu de los Piratas, cuyos autores han sido referentes desde finales de los años 70.




 - La vía Caprici de Solstici ofrece un trazado muy elegante y atractivo hasta la R3, para continuar por lo más rápido y asequible para alcanzar la cumbre evitando al máximo la vegetación. De todas maneras se puede combinar perfectamente con la vecina vía Divendres de Resurreccció si disponemos de horario, quedando una línea mucho más coherente y entretenida para amortizar una jornada más intensa. Cabe destacar que en los tres primeros largos son guerreros y sólo encontraremos un par de espits y las reuniones semi-montadas. Roca muy buena en general con la posibilidad de forzar en libre con pasajes de verticualidad. Se desconocen repeticiones.






- La vía Flor de Lis ofrece una interesante linea de fisuras de todo tipo ideal para sacar el carnet. Desde chimeneas hasta el diedro más escandaloso, forman parte de una pequeña aventura poco equipada, sobre roca aceptable, prácticamente en libre, y sin vegetación. Destaca la penúltima tirada por su geométrica belleza y respetable grado si llegamos a liberarla. Atención porque existe otro itinerario posterior que coincide con gran parte del itinerario -vía Sin Vergüenza- aprovechando los tramos más consistentes. Llevar el juego de fisureros, los Camalots hasta el nº3 y algunos pitones variados. En definitiva, una de las vías más recomendables de este sector próximo al prat de Sant Llorenç, después de la clásica Trànsit de Venus mucho más asequible y equipada (ver Escaladas Populares).




- Salvo en las grandes tapias de Mont-rebei donde existe un buen recital de fisuras de todo tipo acaparadas normalmente por los itinerarios más antiguos, el Montsec es un muro predominante donde las franjas horizontales dan vida a un estilo algo monótono pero muy solicitado por el personal más ansioso de grado. A lo alto y ancho del Cap del Ras es raro toparse con algún largo de fisura significativo y mucho menos toda una línea continuada. Curiosamente la vía Gòtica ofrece esta posibilidad, inevitablemente interrumpida por una feixa, en cuyas tiradas disponemos de toda la variedad de pasajes al amparo de una fisura bien marcada.











ESCALADAS INTENSAS


Para repetir la mayor parte de los itinerarios que vienen a continuación es necesario mentalizarse previamente, no se trata de ir a entretenirse un rato ni a pasear el material, hay que escalar con mayúsculas y emplearse a fondo. Alguno se le puede calificar de clásico, el resto cuenta con muy pocas repeticiones e incluso con ninguna, un factor que aporta más puntuación y misterio al asunto. Lo seguro es que todos ellos poseen un atractivo especial, una dificultad que no os dejará indiferentes, y una intensa aventura para recordar durante mucho tiempo.




- Para todo ser vinculado plenamente a la escalada, es toda una obligación moral escalar la Visera de Riglos por donde más sobresale. La magia de los Mallos queda plenamente plasmada en este espacio tremendamente desplomado, punto de encuentro internacionalmente obligado por cordadas de toda índole. Si bien la vía Mosquitos es la más frecuentada, a la fin se escabulle por la tangente sin acariciar el extraordinario ambiente que gozan los escaladores deportivos subiendo por su gran rocódromo. Para los más humanos, queda una opción válida que cumple plenamente con el objetivo: El Zulú Demente. Una vía abierta por abajo con coraje y maestría riglera, que acierta en libre la mayor parte del escenario enlazando con el último largo de la Directa. Tras dos largos típicos de panzas, a partir de la R2 una autopista invertida de buenos bolos da forma a un itinerario excepcional, bien asegurado con parabolts, y posiblemente el carril con magnesio más asequible para rematar el objetivo. Máximo obligado de 6b a la entrada de la buitrera (R6), y el resto lo suficientemente mantenido para agotar las pilas sin tregua alguna y con una retirada más que complicada. Reservar energías para el último largo, que a pesar de no ser obligado hay que ganárselo a pulso.




- Rainier Munsch más conocido como Bunny fue uno de los escaladores más destacados por su extensa trayectoria en roca y hielo, claramente contrastada por los que le conocieron y/o tuvieron el honor de encordarse con él. Tenía una especial predilección por su querido Pirineo y conocía a la perfección todas las principales escuelas a ambos lados de la frontera, incluso por debajo de la de Gibraltar. Una de sus preferidas eran los Mallos de Riglos donde había realizado casi todas sus vías. Tras su fatal accidente de montaña se le dedicaron algunas rutas más o menos acertadas en su honor, pero seguro que ésta ubicada en plena fachada del Mallo Pisón, está a la altura de las circunstancias. Una escalada del todo exigente que en pocos momentos da respiro, con solo 3 espits de consolación en 300 m de verticalidad constante, y sobre un terreno variable donde hay que dar la talla y dominar todas las posibilidades para salir con éxito. Por el momento solo se le atribuyen un par de intentos por escaladores franceses.




- La Catalanes a la Sombra en la norte del Pisón es una clara referencia a la vía dels Catalans situada en la cara contraria, disponiendo así de una moderna alternativa estival frente a otra con mucho más solera orientada al sol. Ambas representan un sueño cumplido por unos catalanes siempre celosos de los maños por poseer tales mallos y una escalada tan auténtica como la de Riglos. A la sombra quedan sus 7 tiradas destacando un primer tercio desplomado y laborioso donde hay que dominar la maza, los estribos y una escalada en libre muy sinuosa para alcanzar la R2. Un largo central combinado da paso a una sobredosis de panzas de tal calidad, que incitan a rapelar y repetirlas de nuevo, una gozada. Pero la lógica lleva hacia la derecha para afrontar la recta definitiva por un terreno de menor dificultad, pero más complicado de proteger donde solo aparecen dos espits en cada reunión y poco más. Para repeticiones se recomienda fijar hasta la R2 y con otra jornada concluir la ascensión. Por el momento solo se le atribuye una repetición.




- Tras la apertura de la Revelación y la Directa Manfred sobre el margen izquierdo del pináculo central, quedaba por adivinar la línea más coherente para rematar la proa dominante del espectáculo. La Directa Rusa fue el resultado de la intensa aventura acontecida por un trío enamorado del lugar, que puso todo su ingenio e imaginación para conseguir una de las vías claves de su trayectoria. El resultado pronto fue un reclamo para las cordadas más inquietas que a las pocas semanas aparecieron para repetir la hazaña (no sin darse algún vuelo en la cuarta tirada), reconociendo la belleza y dificultad de un itinerario de concepción vanguardista. Con el tiempo y la aparición de nuevos trazados a su alrededor, se puede prescindir del tétrico L4 afrontándolo por la Superdirecta en A1 o 7a, resultando una combinación más acertada en concordancia con el resto de la ruta prácticamente libre. Por sus características nunca llegara a ser una gran clásica, pero su ascensión queda como un hito representativo de la época, y su nombre para hacer justicia a los Rusos frente a las Directas siempre Americanas.




- La Superdirecta ya tiene sus años pero su trazado resulta ser uno de los más codiciados del pináculo central, sede de las novedades más atrevidas y sorprendentes que ofrece la pared levantina por excelencia: el Peñón de Ifach. Un erosionado mundo negativamente inclinado, donde cabe vislumbrar la vía Anglada-Gallego como el eje imaginario que separa a la izquierda el sector más frecuentado, de otro mucho menos solicitado donde se albergan los itinerarios más selectos a la derecha. De la Superdirecta podemos destacar su gran variedad de pasajes, solo 10 chapas en todo el recorrido y las grandes posibilidades de un terreno agraciado hasta en su trampolín final, la guinda de un pastel bien elaborado siguiendo las pautas de una roca muy particular pero entrañable si se intimida bien. Inicio por la Revelación hasta observar un rastro de plomos a mano izquierda que señalan su penoso comienzo. Rápidamente mejora el panorama con la aparición de las típicas oquedades del Peñón, que facilitan la progresión y las posturas en libre más inesperadas. En la actualidad se repite con el juego de micros y camalots hasta el nº3.




- La vía Albatros es una de esas escaladas de corte bigwalero que se abrieron a medianos de los 80, cuando en el Ponotx aún había mucho terreno por resolver y poca clientela, gracias al boom de la escalada deportiva. La ruta transcurre paralela a la conocida vía de las Hadas, explorando un sector dominado por un consistente desplome que rompe la monotonía y concentra la tirada clave de toda la ascensión. Se trata de un tramo semi-fisurado provisto de pequeños agujeros, donde hay que pitonar invertido con la exposición añadida de haber superado en libre una pequeña rampa. En el transcurso de la segunda ascensión se le añadió un buril para aminorar está expuesta sección, transformando el grado real del itinerario. Por lo demás, se trata de una escalada técnicamente exigente en la que habrá que prestar mucha atención al estado del material existente, después de 30 años y contadas repeticiones.




- Con la exploración del Calderer han surgido una serie de itinerarios muy interesantes que convidan a desviarse del sector central de toda la vida. Uno de los últimos en aparecer ha sido la vía Katana, otra combinación favorable que conquista los tres pisos de la muralla norte en libre de dificultad, especialmente recomendable para los fanáticos del grado en pared. Se trata de una línea fisurada bien definida, que concentra su máxima intensidad en sus primeros largos hasta alcanzar la R6, punto donde se plegan las cuerdas y se trepa hasta el pie de la chimenea que forma la aguja Xevi Puig. Un argumento mucho más clásico lleva de forma lógica y evidente hasta la cumbre principal para colmar románticamente el objetivo. Destacar de todas maneras, que de algunas reuniones podemos continuar por otras vías mucho más fáciles si el grado nos supera. Roca de buena a excelente exceptuando algún paso aislado como a la entrada y salida de R3.




- Quizás sea uno de los itinerarios más míticos de la vertiente norte pues solo se le atribuye una repetición en sus 30 años de existencia, pese a su modesto desnivel con solo tres largos de cuerda, a los que hay que sumarle una salvaje aproximación para alcanzar un pie de vía muy extravagante suspendido en lo alto de un zócalo vegetal. Una discreta fisura rebozada de liquen da forma a una primera tirada que conduce directamente al corazón del frontón y se desvanece misteriosamente. A partir de aquí la danza precaria entra en escena, para solventar todo un largo en artificial donde solo encontraremos unos minúsculos buriles originales repartidos por la vertical que señalan el camino a seguir. La traca final consiste en salir en libre expuesto por un buen muro con escasas posibilidades de protección, hasta ganar la cima de la Miranda de Sant Antoni situada inmediatamente a la derecha del famoso Cavall Bernat. Con la apertura de una ruta que lleva al collado del Cavall, se instalaron una serie de peldaños en los resaltes más significativos de la canal de acceso facilitando en gran medida la aproximación al objetivo.




- La vía Armand-Fredi siempre ha estado una escalada muy selectiva dado su claro aislamiento en el sector más lúgubre de toda la pared de Diablos. Se trata de una línea bien definida en la que encontraremos un discreto número de seguros a completar según las habilidades de cada uno, pudiendo efectuarla en escalada combinada tal como se abrió, o bien en libre tal como marca la reseña actualizada. Al inicio, con la existencia de los originales buriles sin chapa el panorama es bastante desalentador, pero a partir de la R1 la cosa mejora radicalmente con una estética y continuidad palpables hasta alcanzar la R5, punto donde se puede dar por concluida la aventura. Posiblemente sea el itinerario más asequible de grado de toda la pared, pero con la vital exigencia de manejar la maza y los pitones para solventar con garantías unas fisuras no siempre fáciles de clavar, sobretodo escalando en libre.




- La vía Adagio acierta desde su inicio el camino más coherente para conquistar el espolón central de Patriarcas. Solo un corto tramo de artificial desentona una melodía en libre, que mantiene su armonía en todo momento sirviéndose de un terreno de aceptable a excelente según avanzamos. Su arrancada es exigente, hay que afrontar una fisura-diedro muy abierta y vertical saneada en su día donde quizás vuelva a brotar algo de vegetación por naturaleza. A partir de la R1 la película cambia radicalmente y a los pocos metros aparece una afable escalada exterior, que de forma muy oportuna y directa, conduce por el margen izquierdo del espolón al encuentro del diedro más afortunado del eje principal. A la salida de éste, 7 pasos de artificial llevan al definitivo muro donde cortejando su debilidad y elegancia, llegamos a la cima culminante del serrat. Pese a ser una vía rápida e interesante a priori, su marcado carácter y el tramo de pedal solo invita a los asiduos más propensos a las escaladas todo-terreno, que son pocos.




- Anarquía Vertical ofrece toda la gama de pasajes que podemos exigir de una línea muy lógica y evidente desde un principio, pero que hay que ganarla palmo a palmo sin grandes facilidades dada su concepción reacia a la expansión. Todas las tiradas tienen su miga y en pocas ocasiones la dificultad decrece, destacando el L4 como el más trabajoso con diferencia de toda la ruta. Su nombre hace referencia al momento histórico de los años 80 donde aparecieron diversas formas de entender la escalada, tras una penosa transición que enfrentó literalmente a los dos bandos más influyentes: los escaladores tradicionales y una nueva generación vinculada a la escalada deportiva. Como resultado surgió todo un cúmulo de tendencias que solo han hecho que rizar el rizo y confundir al principiante. Esta vía es uno de tantos ejemplos de lo que era la escalada antes del grado deportivo. Desde entonces y para estos casos, apareció una nueva denominación para diferenciarla del resto: Terreno de Aventura.




- La vía Directa aunque parezca un capricho para rellenar el hueco disponible, resulta una línea lo bastante coherente a tener en cuenta que nunca ha cuajado desde que se abrió a medianos de los 80 en pleno apogeo de la escalada deportiva. Una ruta que abandona la Sánchez-Martínez a nivel de la R3, descubriendo una sugerente línea de fisuras que ganan la diagonal principal hasta topar con la Barrufets, punto donde una aérea burilada nos transporta al plano exterior para continuar el evento. Una magnífica placa a equipar en su totalidad (L9) conduce bajo los techos de la Sánchez y aprovecha la variante Hurtado-Carbonell para superar el obstáculo horizontal. A partir de aquí la ruta está prácticamente equipada con buriles hasta la cima, ofreciendo unos largos francamente interesantes y con roca de calidad. Una aventura incondicional de la que no se conocen muchas repeticiones completas, ya que se puede abandonar fácilmente por otras rutas mermando su compromiso.




- La vía Manfred Man es una de esas escaladas que podríamos etiquetarlas de salvajes tanto por su concepción como por el lugar que ocupan. Se trata del eje imaginario que divide la Pared del Aéreo del Serrat del Moro, donde una solitaria pilastra domina un caótico entorno salpicado de canales y selva. La ruta no obstante, evita al máximo la vegetación y descubre las fisuras más representativas que no siempre son fáciles, hasta llegar al pie de la monolítica columna final que resulta la guinda del pastel. Al inicio de ésta es donde hallaremos el tramo más delicado de la vía (A3), hasta que llega el libre y una definitiva línea de buriles que conduce a la R9. Las dos últimas tiradas recompensan los malos ratos pasados con una roca de película, buen ambiente y un final apoteósico. Prever un día intenso. Ruta dedicada a Manfred, un solitario escalador austríaco que rondó por Levante a primeros de los 80, especialmente por el Peñón de Ifach donde dejó profunda huella de su destreza vertical.




- La vía Terminator pese a sus 22 primaveras de existencia, solo cuenta con unas 4 repeticiones confirmadas lo que da una ligera idea del reto plasmado en su llamativo y estupendo trazado. Fue abierto en un par de jornadas cuando lo de abrir por abajo quedó relegado a unos pocos adictos al estilo tradicional frente a la endemia global de la escalada deportiva. Terminator ofrece todo un recital de intuición para alcanzar la arrogante fisura que raya la pared en diagonal, y que tan solo sirve para definir el itinerario sin tregua a añadir más recursos de los existentes. Actualmente el plomo del primer largo es testimonial, por lo que la jugada se solventa colocando algún Alien de consolación. También destacar que la R4 cuenta con tan solo un espit desde el día que se abrió, por lo que puede ser prudente colocar otro al lado o similar. En definitiva, una ruta emblemática que difícilmente llegará a pulirse como tantas otras del Masmut, y que representan nostálgicas joyas de la escalada del siglo pasado.




- Después del éxito de la vía Terminator, aparece justo enfrente una réplica para seguir con la saga de escaladas intensas donde hay que emplearse a fondo. Reanimator es una ruta menos expuesta pero mucho más exigente técnicamente, donde hay que dominar la progresión artesanal mediante fisureros y clavos estratégicamente acuñados. A parte de toda la gama imaginable de pasajes en libre, encontramos algunos tramos de artificial laboriosos donde hay que esmerarse para resolver un trazado que recurre a la lógica en todo momento y con pocas expansiones de consolación. La tirada clave presenta un diedro rojo con fisura semi-ciega (A3), en la que serán muy útiles las falcas para subir con solvencia ante otros artilugios mucho más modernos. Por el momento se desconocen repeticiones, cosa normal en un lugar donde el personal va a forzar en libre, o a repetir alguna de las grandes clásicas que ofrece esta entrañable escuela turolense.




- Las paredes de Comiols nunca han llamado la atención pese a su cómodo acceso y considerable altura como bien se aprecia transitando por la carretera de Artesa de Segre a Tremp justo al pasar el puerto del mismo nombre. La vía Club Paraíso fue la primera en cortejar el muro más llamativo de toda la muralla, descubriendo una ingeniosa línea en conglomerado siempre de calidad, cuya concepción con solo 7 espits de protección la marginó rápidamente. Solo hay que decir que existe una alternativa más moderna a su izquierda, que cuenta con una dificultad parecida y nada menos que 60 parabolts, para superar un espacio similar pero sin duda mucho más solicitado a priori. Una tendencia "in crescendo" que corrobora el poco oficio existente por consolidar la vieja usanza de no perforar combinando las posibilidades del terreno con la destreza personal, y otra muestra más del desfase entre la escalada ética y la de consumo, aparecida últimamente distorsionando los valores fundamentales de la escalada de toda la vida.

ESCALADA ARTIFICIAL


- Pese a que en otras entradas del blog aparecen otras vías de artificial interesantes, a continuación teneis algunas de muy buenas para practicar el pitonaje y la danza sobre estribos cerca de Vilanova de Meià, una zona privilegiada para estos menesteres. Incluso las vías Coto Privado o la Naranja Mecánica en particular, se pueden realizar lloviendo al quedar totalmente a cubierto y cercanas al vehículo. Todas exigen un buen dominio de la técnica y utilización de todo tipo de material. La vía Belle Epòque representa la más semi-equipada en conjunto, con una linea muy espectacular y directa que no tiene desperdicio. La Kafarnau ofrece un trazado básicamente de pitonaje en desplome, mientras que en la Absència d'Essència y la Coto Privado será necesaria una táctica más refinada de clavos cortos en terreno vertical con algún desplome muy puntual. La Naranja Mecánica presenta un potente desplome de entrada y un consistente techo fisurado de gran belleza, donde posiblemente hallaremos los pasajes más acrobáticos de la zona de Vilanova de Meià. Todas estas alternativas poseen una roca de aceptable a muy buena, y normalmente se realizan en un día intenso o tranquilamente en dos jornadas fijando cuerdas. Al tratarse de escaladas relativamente clásicas de pitonaje, encontraremos los clavaderos bastante gastados por lo que será interesante llevar muchas cuñas de madera para falcar, y en muchos casos podremos solventar la jugada con micros o aliens según la destreza personal.
















Otras vías de Artificial de la factoría Ballart que os puedan interesar:





- Si existe alguna vía de artificial más o menos repetida en la vertiente sur montserratina es la Lady Fantasía. Pese a que a partir del 2015 ya se le puede considerar una joya resuelta en Escalada Tradicional (TRAD) con un grado máximo de 7c, a los más románticos aún les queda la posibilidad de escalarla con todo el ajuar de falcas, pitones, plomos, ganchos y el juego de Friends, para saborear sus cuatro largos bien definidos y seductores.





- Estamos ante "Miss Spain" en lo referente a las agujas pétreas, con sus extraordinarios perfiles bien visibles desde todos los ángulos del conocido barranco del Mascún, ya de por sí un lugar pintoresco con mayúsculas. La vía Normal no es difícil y vale la pena, es la clásica. En su cara opuesta está la "Paris-Texas", una gran escalada de corte deportivo, muy selectiva, para gente con mucho nivel. La Flecha Perdida ofrece una tercera alternativa, que por su calidad,  representa un trofeo muy cotizado por las nuevas generaciones amantes del pedal. Roca monolítica, pasos de gancho, pitonaje técnico y verticalidad constante es el regalo de su cara sur. Aproximación desde Rodellar en poco más de 45 min. Descenso en dos rapeles por la V.N. Calcular un día intenso para una cordada diestra en el tema.






- Sin tener una gran idea sobre el tema, se puede apreciar claramente que la vía Stratos es una escalada de otra galaxia, afincada en uno de los rincones más exóticos de la geografía catalana. La denominada Escletxa dels Teixos representa una cavidad vertical de respetables dimensiones, coronada por una colosal bóveda de ambiente severo y poca broma, donde habitan los itinerarios más acrobáticos del país. La vía utiliza la línea de fisuras más elocuente de la izquierda mirando la cueva, superándola a base de pitones hasta alcanzar el techo punto en el cual aparece un exótico flanqueo difícil de contar. Una vez fuera del oscuro trance, una corta tirada lleva bajo la bóveda en cuestión donde empieza el largo clave del asunto. Son 30 excitantes metros a equipar con clavos y friends principalmente, cuya inclinación negativa y la tortícolis va en aumento según avanzamos. Realmente se pierde la noción de la verticalidad hasta no volver a pisar suelo al final del evento. Solo para fanáticos del pedal y licenciados en emociones fuertes. Muy aconsejable para un par de jornadas estivales.




- Si las tapias de Santa Cecilia merecen la máxima atención con respecto a su verticalidad y desnivel, la cara norte del Frare Gros no se queda corta con sus atributos. Una pared progresiva en carácter tal como la Ocean Banyoles Wall, diseñada para gozar de todo el vacío que otorga su inconfundible perfil bigwalero. En su apertura se utilizó la estrategia de ganchear mediante una mínima expresión de agujeros manipulados con el burilador, evitando así la típica ristra de buriles tal como presumía el monolítico panorama hasta alcanzar las fisuras de salida. Con ello quedó una vía prácticamente equipada para ir con solo los ganchos y poco más, hasta que alguien se llevó intencionadamente algunos clavos para fastidiar la película. Si ya se repetía poco, con esto y la ética escusa de los agujeros prefabricados, ha quedado totalmente marginada y olvidada pese a su esplendor. Destacar que hasta la R4 se ha forzado en libre con un grado máximo de 6c y un buril cada 4 metros. Llevar unos pitones variados, falcas de madera tamaño dominó, dos ganchos de punta por persona y fisureros de cable pequeños.




- La extraordinaria Aresta Ribas del Bastó del Frare dio pie a explorar su marco izquierdo para acertar otra gratificante línea en libre, pero inesperadamente la distinta textura del terreno obligó a cambiar de estrategia y desplegar los estribos ya desde su inicio. Con todo ello el reto condujo a subir sin expansiones, cosa que prácticamente se cumplió resultando una difícil ruta de artificial técnica y laboriosa que solo cuenta con un par o tres de repeticiones. Como anécdota, una mano negra aprovechó la ocasión para subir por las cuerdas fijas y robar todo el material colgado en la pared. Un irritante suceso que evidencia la mala fe de algunos escaladores vulnerando las sanas costumbres del colectivo. La vía va dedicada a Rudolf Schiendl, alpinista, guía y gran esquiador tirolés de los años 50, cuya larga trayectoria le llevo a encordarse con el célebre Hermann Buhl y afincarse en Catalunya gracias a Joan Nubiola. Los tres malogradamente fallecidos.




- La cara norte del Cavall Bernat siempre ha representado el patito feo del monolito mientras las demás vertientes se han llevado el éxito con itinerarios famosos a nivel internacional. Ante un cáncer que tristemente se llevó a Josep Barberà, fue toda una obligación moral dedicarle una buena vía en el espacio disponible de su roca predilecta, antes de su fatal desenlace. Una escalada en la vertiente más severa que ha tardado nada más y nada menos que 15 años en repetirse, haciendo honor a la perseverancia de un hombre totalmente apasionado por la montaña, hasta tal punto de subirse a todo aquello que destacaba en su particular horizonte. Un itinerario de corte artificial que combina el muro más consistente con el torso final, ofreciendo una completa y elegante ascensión mucho más sorprendente de lo que aparenta desde lejos. Destaca el tercer largo por su laboriosidad, y el último por gozar del ambiente más generoso que ofrece el Cavall, con respecto al resto de los itinerarios que conquistan esta célebre roca montserratina tan vinculada a Josep Barberà.

ESPECIAL COLECCIONISTAS





- En esta sección encontrareis una gran parte del material inventado para la escalada en roca en el transcurso de los últimos 40 años. Se trata de ver como han evolucionado los diferentes diseños, tras unas versiones originales que en ocasiones poco han cambiado. En algunos casos muchos de estos inventos aún siguen vigentes, y otros han quedado obsoletos o anticuados con respecto a sus seguidores. Hoy en día podemos apreciar claramente la escasa diversidad de pitones de que disponemos en el mercado, debido en gran parte al uso de friends o similares, que solventan claramente su utilización. No obstante, los aficionados de la escalada artificial seguro se han quedado limitados si comparamos la gran variedad de modelos que existía anteriormente. Por lo demás, todos los artilugios han evolucionado con una visible mejora de sus diseños y el empleo de materiales más ligeros y resistentes. Pero aún así, no siempre lo más moderno significa lo mejor y nos tenemos que remitir al viejo material para solventar la situación. Los aperturistas conocen muy bien las propiedades de cada pieza, y gracias a ellos, los fabricantes procuran adaptarse a la demanda con la máxima calidad. De todas formas y por norma general, cuando casualmente encontremos algo que nos vaya bien, ajenciarlo, puede que nunca más lo encontremos en las tiendas. La escalada es un deporte que sugiere un talante coleccionista, pues nunca nos podemos confiar de sus existencias. Más vale pájaro en mano que ciento volando...



PITONES DE FABRICACIÓN NACIONAL



PITONES DUROS


PITONES CASSIN


PITONES BLANDOS


PITONES CORTOS Y PITONISAS


PLAQUETAS FIJAS Y RECUPERABLES


MOSQUETONES AÑOS 50/70


MOSQUETONES AÑOS 80/2000



JUEGO DE FRIENDS ORIGINALES


JUEGO DE ALIENS Y SIMILARES


JUEGO DE CAMALOTS Y SIMILARES


DIFERENTES MODELOS DE FRIENDS Y MICROFRIENDS


FRIENDS DE TALLAS GRANDES

ESCALADAS EN LA COMARCA DEL ALT BERGUEDÀ

- La comarca del Alt Berguedà es una de las más accidentadas de Catalunya, y por ello una de las más frecuentadas para el montañismo gracias a sus buenas comunicaciones respecto a la capital. Situada al norte de Barcelona y dominada por la cuenca del río Llobregat, comparte gran parte del eje calcáreo pre pirenaico ofreciendo un buen número de zonas privilegiadas para la escalada bien conocidas por todos. Sin lugar a dudas, el Pedraforca es el icono más representativo de la comarca y una de las escuelas más célebres desde los inicios, donde ha desfilado la flor y nata del alpinismo catalán. Otras zonas como la Serra d'Ensija y el Cadí-Moixeró, también destacan claramente y significan la futura reserva para los amantes de la aventura siempre y cuando la legislación lo permita.



- Desde la boca sur del Túnel del Cadí podemos observar claramente un destacado conjunto rocoso, con el potencial suficiente para albergar una de las escuelas de aventura más consistentes dentro de un oasis protegido, incomprensiblemente rodeado de actividad todo el año bajo la mismísima cima de la Tossa d'Alp. Su privilegiada orientación, calidad del terreno y roca disponible, salta a la vista para cualquier profano con solo asomarse al mirador dels Orris, cercano a la carretera que conduce a Coll de Pal desde Bagà y punto de partida hacia las paredes. De todo el arsenal calcáreo visible destaca un marcado espolón cuya línea paso inadvertida desde un principio, y su conquista no llegó hasta medianos de los 80 cuando tímidamente se exploró la zona antes de que restringieran su acceso. Un asalto fue suficiente para rematar un trazado en libre extraordinario, cuyo éxito duró poco tiempo al prohibir definitivamente la escalada en toda la zona del Moixeró, el caso más patético de toda la geografía catalana. Itinerario semiequipado con pitones. Existe un embarque a mitad del L4 bajo el gran techo característico, donde se aprecian unas chapas sin sentido.



- Una vez conquistado el Espolón del Rebost, las debilidades de su flanco sur pronto atrajeron al personal desvelando un par de rutas muy elocuentes y atrevidas: la vía Zeit y el Diedre President. La primera ofrece un trazado un tanto sinuoso enlazando las fisuras existentes mediante una escalada en libre poco equipada, donde hay que andar muy suelto y adivinar el camino correcto hasta alcanzar la parte final del espolón, tras algunos pasajes muy puntuales (protegidos mínimamente) donde se acentúa la dificultad. El Diedre President representa la escusa principal de la pared y su escalada una buena dosis de aventura, cuanto más arriba más sorprendente. Un primer tercio de trámite da acceso al eje principal del diedro donde aparece el tramo más intenso, afortunadamente breve, hasta que la fisura se vuelve más generosa y practicable. Una vez pasado el diedro, un muro vertical y monolítico obliga a emplearse a fondo, con todo el ambiente que otorga el considerable desnivel de la roca más altiva de la zona: la Roca Freda. En las dos vías se recomienda llevar algunos clavos de refuerzo, para montar reuniones y por si hay que retirarse en un momento dado.



- La Serra d'Ensija, más conocida por la Roca Gran del Ferrús, presenta en su extremo más occidental una gran pirámide grisácea denominada Roques Blanques. Se trata de una pared de aspecto alpino donde finalmente se han abierto algunos itinerarios de cierto interés, amortizando la calidad del terreno y su cómodo acceso desde el Coll del Portet. Para ello hay que dirigirse al pueblo de Saldes y continuar unos pocos km hasta el Coll de la Trapa, donde aparece a la izquierda un desvío que lleva a Vallcebre desde el norte. Pasada una zona de picnic (la Palomera), una pista a mano derecha conduce hacia el objetivo atravesando la vertiente norte de la montaña hasta morir cerca del Portet. Desde aquí se divisa perfectamente la pared, y un camino bien marcado pasa prácticamente por la base de los itinerarios en poco más de 20 min. La vía Rhayader ofrece una escalada en libre solo equipada en los pasos claves, cuyas reuniones se montan en los oportunos pinos que salen al paso. Roca muy buena en conjunto destacando el penúltimo largo por su mayor dificultad. Orientación W con una panorámica total de la cara S del Pedraforca.



- La Triple Directa representa la combinación idónea para superar el eje principal del Pic Superior desde la Canal de la Grallera. Una vez en el pie de vía, un arrogante diedro configura el primer resalte como preámbulo de una larga y agotadora ascensión de más de 600 m, con predominio de la escalada atlética semiequipada y con un relativo compromiso dadas las factibles escapatorias a lo largo de la misma. El segundo resalte se presenta técnicamente más exigente, enlazando buenas fisuras hasta alcanzar la marcada cresta que lleva hacia los dominios de la gran cueva de la Grallera, bajo el tercio final que sin lugar a dudas constituye la joya de la ascensión. Una sinuosa placa con un clavo y un par de espits alejados conduce a un balcón privilegiado entre la verticalidad, punto estratégico para atacar el último obstáculo mediante una oportuna línea fisurada, que lleva a la arista cimera y a la cumbre más solicitada del Alt Berguedà. Una romántica escalada que de seguro no nos dejará indiferentes por sus inéditas perspectivas, calidad de pasajes, y con roca buena en general salvo el primer y parte del segundo largo.



- La vía Área Privada presenta una línea en libre bien definida como recompensa al considerable esfuerzo que exige su aproximación. Desde la subida al collado del Verdet hay que atravesar a la izquierda e improvisar por fuertes pendientes hasta el inicio del itinerario, dominando un buen instinto de la orientación para acertar la definitiva canal que conduce al pie de vía. Se trata de una escalada poco equipada con una entrada muy atractiva, donde una fisura en diagonal sortea un monolítico frontón hasta alcanzar la R1. A la salida de ésta encontramos un diedro difícil pero breve, puesto que el terreno pronto se vuelve afable con un par de largos muy asequibles. La tirada final justifica por sí sola una aventura de relativo interés, pero con unas perspectivas inéditas de la Torre Capeta y la Grallera. A la salida hay que remontar hasta alcanzar la cresta principal y localizar el camino de bajada del Verdet por la derecha. Roca buena en conjunto y una ruta rápida para desvelar uno de los rincones menos solicitados de toda la muralla norte con diferencia.



- La Nordmagnum ofrece una línea bien definida desde un principio, aprovechando de la mejor manera la diagonal ascendente que lleva al solitario pino arraigado en la roca, y prosiguiendo por el oportuno diedro que alcanza la gran diagonal de la vía Pany-Ferrera. Desde aquí y localizando una chapa azul en el siguiente obstáculo, continúa directamente sorteando los desplomes hasta ganar la rampa central por donde podemos atravesar fácilmente la pared. Una vistosa fisura ligeramente inclinada equipada con un espit azul y algunos clavos, solventa la verticalidad del segundo piso y conduce al pie del diedro más destacado del último tercio, del cual se sale por la derecha para alcanzar la arista final de la vía Joan Martí que sube por la derecha. Una formidable escalada que como su nombre insinúa, transmite toda la grandeza de la cara norte descubriendo la lógica más significativa, pese a sus paréntesis y posibles escapatorias que rompen la magia de la ascensión. Roca aceptable en conjunto, con equipamiento puntual en los pasos claves.



- La pared de la Grallera significa todo un trofeo de coleccionista dada su alejada situación con respecto al escenario habitual, exigiendo un pesado acceso por la Canal del Riambau o bien ascendiendo por la clásica vía de la Grallera. Una vez en sus dominios tenemos tres alternativas: la vía Estrems-Camps, épica y peleona, la Anglada-Cerdà, acrobática y elegante, y la Thora Blava, la más moderna y resultona. Abierta en el día, la nueva vía acierta la línea más compacta para ascender en libre al Pic Superior, mediante un trazado poco equipado, exigente y con el esfuerzo añadido, en la que encontraremos algunos pasajes expuestos especialmente a la salida de la R1. Una escalada que desvela las profundidades del Riambau y las considerables proporciones de una vertiente norte donde habita una flor azulada de aspecto inofensivo, pero de propiedades altamente tóxicas: la Thora Blava.



- La vía Ritual Extrem representa el trazado más idóneo para solventar el corazón del sector central del Calderer, siguiendo las debilidades disponibles y aprovechando un tramo de las vías Cerdà-Pokorski y Lalueza-Horrillo para encajar el objetivo. Destaca un primer tercio inédito y variado, que facilita unos pasajes de interés mantenido hasta ganar la cornisa principal. A partir de aquí se sigue por la Cerdà-Pokorski y la Lalueza-Horrillo hasta casi debajo del gran desplome, para atacar a la derecha una discreta fisura y retomar el eje del gran diedro. Con cierta habilidad, este pasaje se resuelve en libre, siempre y cuando no haya llovido y la roca aparezca bien seca, la única pega que tiene el recorrido. Por lo demás, cuenta con roca de calidad desde un buen principio, toda la gama de pasajes que podamos imaginar, y un cómodo retorno por los rápeles de bajada instalados a tal efecto por la izquierda del sector.



- Entre el Gat y el Collet de la Cova sobresale un eminente pináculo, cuyo caótico aspecto es motivo suficiente para considerar la mítica vía GEP el misterio mejor guardado de toda la muralla norte del Pedraforca. Para romper el hielo, ahora disponemos de la reciente vía Lunascente, una atrevida línea que descubre el flanco izquierdo del farallón, culminando por un terreno que cambia radicalmente a partir de la R4. Mientras que sus primeras tiradas presumen de una roca monolítica y con una formidable fisura para salvar el desplome, la continuación aparece laberíntica y tan frágil, que exige de un plus de atención para no salir proyectado en compañía de algún bloque. Una dificultad añadida que le suma más incertidumbre a un itinerario insólito, que sorprendentemente ya se ha repetido en un par de ocasiones por cordadas todo-terreno con ganas de aventura y pocas manías geológicas. Para llegar al inicio es necesario subir por la vía Pany hasta el jardín, y para el descenso seguir las marcas rojas que encontraremos justo al finalizar la escalada que conducen a la canal posterior del Gat.



- La Super-Gratton es una clara alternativa a la clásica vía Homedes, descubriendo las debilidades de su margen derecho sin llegar a coincidir en ningún momento. Se trata de una escalada poco equipada en general, en la que encontraremos algunos espits y pitones en los pasos claves, y el resto a proteger con los fisureros y friends. Destacan el L3 y L4 como lo más exigente debido a su verticalidad y dosis de exposición, especialmente a la salida de la R3, que le otorgan un mayor carácter. El resto continúa por el flanco oculto del espolón, mediante dos largos semi-fisurados con algún tramo delicado en cuestión, mientras no se sanee con el paso de las cordadas. Una aventura que difícilmente llegará a clásica, pero que posee un claro aliciente al solventar en libre moderado el perfil más observado de la muralla. Desde la R6 podemos continuar por la clásica o bien rapelar por las instalaciones de la Homedes al pie de vía (poco recomendable). Atención a la caída de piedras si hay cordadas en la pared.



- La vía Impala descubre uno de los sectores más recónditos de la muralla norte pese a estar situado entre las vías más frecuentadas: la Civis-Genís y la Homedes. Para llegar al inicio hay que dirigirse hacia la Homedes y antes de afrontar el último resalte, atravesar el bosque en diagonal ascendente a la izquierda para ganar una amplia cornisa herbosa dirección a Cabirols. Seguirla unos instantes hasta poder trepar fácilmente y alcanzar un nivel superior, donde aparece un gran túnel característico que conduce al pequeño circo que forma este peculiar desagüe natural de la pared. Remontando al lomo de la izquierda hallaremos el inicio de la vía SAME o Esperó Central, del cual utilizaremos el L1 hasta desviarnos a la derecha para montar la R1 en un buen pino. Continuando por lo más evidente, se llega al interior de una gran canal oculta por donde discurre la ruta Auqué-Muñoz. Abandonamos la canal a la caza de un diedro dirección a la pregona cavidad que domina el sector, y a la salida de ésta encontramos el paso clave de la vía (6a). El resto no presenta más complicaciones y continua por una arista fácil hasta alcanzar la cresta de Cabirols. Itinerario prácticamente desequipado. Roca aceptable en conjunto.



- La vía de la Nina se desenvuelve por un terreno de calidad, aprovechando una línea muy variopinta donde la marcada chimenea del L5 es la escusa principal del trazado. Una escalada prácticamente equipada al principio, y cuanto más arriba más favorable a la autoprotección mediante los fisureros y friends. Destaca el atractivo muro del primer largo donde encontraremos la mayor parte de las chapas (algunas más de las que marca el dibujo), y sobretodo el difícil pasaje a la salida de la R1 para solventar un diedro técnico, pequeño pero muy peleón. A partir de esto la dificultad disminuye considerablemente, alternando cortos diedros hasta introducirnos en la monolítica chimenea que salva el último resalte vertical. El resto ofrece una escalada entre pinos sin llegar a ser un bosque, hasta alcanzar la cresta de Cabirols, punto desde donde podemos iniciar el descenso hacia la tartera principal por detrás, o bien bajar a la izquierda para localizar los rápeles de la Canal de les Bruixes y volver al pie de vía (recomendable).



- La vía Haikus acierta una de las últimas líneas abiertas en la Dent de Cabirols, aprovechando la entrada más natural y una marcada salida más exótica que difícil, que conduce directamente al rápel de bajada por la Canal de les Bruixes ubicada justo detrás de la pared. Una escalada semiequipada con algunos pitones en los pasos más significativos, que coincide unos metros al inicio del L2 con la vía SAME que sube por la derecha, para continuar por el espolón hasta entrar en la gran canal que domina el sector. Desde aquí se alcanza la vistosa diagonal existente, descubriendo un curioso túnel y siguiendo el marcado diedro con múltiples posibilidades de escape al bosque de la derecha. En definitiva, una romántica alternativa que hace honor a su nombre, Haikus, cortos versos orientales cargados de emotividad en pocas palabras. Roca buena en conjunto.



- La vía Quedelemí destaca claramente por su evidente diedro adosado a la monolítica plancha de la cara sur, ofreciendo una escalada diferente al resto de los itinerarios de la vertiente más propensos a la técnica de adherencia. Fue abierta en el día por lo que el rastro de material es más bien escaso y la auto-protección la herramienta indispensable para realizar el itinerario. Los primeros largos no presentan un interés especial, pero al alcanzar el diedro todo cambia y aparecen los pasajes más insospechados, siempre sobre roca de calidad. Una clara alternativa a las solicitadas vías de placa, con el requisito añadido de manejar bien los friends. A la salida atravesar a la derecha hasta localizar las marcas verdes que señalan el camino de les Costes d'en Dou.



- La vía Dorian ofrece un evidente trazado a la derecha del Desplóm del Palancó, aprovechando una característica chimenea situada en el eje de la depresión que forma la pared. Se trata de una escalada poco equipada en la que solo encontraremos algún espit como referencia y será preciso colocar algunos pitones para asegurar algún tramo puntual. Los cuatro primeros largos no son nada del otro mundo, pero la chimenea y sobre todo la última tirada justifican sobradamente la ascensión, con un sorprendente muro final que representa una de las salidas más sorprendentes del Roget. Inicio marcado con una flecha grabada en la pared. Roca muy buena en conjunto especialmente en el último tercio. A la salida de la vía remontar al lomo principal y descender caminando hacia el W, para localizar intuitivamente a la derecha, un paso muy estratégico utilizado por los rebecos para alcanzar la tartera posterior de la muralla.



- La Paul Preuss es una escalada vinculada al espíritu de este eminente aperturista del siglo pasado, cuyas primeras diseminadas por infinidad de cumbres alpinas atienden a un escrupuloso estilo que por desgracia lo llevó a su muerte. Esta modesta línea descubre el eje imaginario de la pirámide oriental del Roget, progresando por su inevitable zócalo vegetal, hasta alcanzar las fisuras más significativas que ofrece el corazón de la vertiente. Una aventura en toda regla, poco recomendable para los usuarios de cintas exprés y magnesio, pero muy interesante para huir de la monotonía escalando una cima secundaria de la forma más digna y natural. Itinerario sobre roca de calidad en todo el recorrido, y con una buena dosis de vegetación (boixos) hasta llegar al punto de encordarse según la habilidad y la pericia de cada uno.