ESCALADA ARTIFICIAL


- Pese a que en otras entradas del blog aparecen otras vías de artificial interesantes, a continuación teneis algunas de muy buenas para practicar el pitonaje y la danza sobre estribos cerca de Vilanova de Meià, una zona privilegiada para estos menesteres. Incluso las vías Coto Privado o la Naranja Mecánica en particular, se pueden realizar lloviendo al quedar totalmente a cubierto y cercanas al vehículo. Todas exigen un buen dominio de la técnica y utilización de todo tipo de material. La vía Belle Epòque representa la más semi-equipada en conjunto, con una linea muy espectacular y directa que no tiene desperdicio. La Kafarnau ofrece un trazado básicamente de pitonaje en desplome, mientras que en la Absència d'Essència y la Coto Privado será necesaria una táctica más refinada de clavos cortos en terreno vertical con algún desplome muy puntual. La Naranja Mecánica presenta un potente desplome de entrada y un consistente techo fisurado de gran belleza, donde posiblemente hallaremos los pasajes más acrobáticos de la zona de Vilanova de Meià. Todas estas alternativas poseen una roca de aceptable a muy buena, y normalmente se realizan en un día intenso o tranquilamente en dos jornadas fijando cuerdas. Al tratarse de escaladas relativamente clásicas de pitonaje, encontraremos los clavaderos bastante gastados por lo que será interesante llevar muchas cuñas de madera para falcar, y en muchos casos podremos solventar la jugada con micros o aliens según la destreza personal.
















Otras vías de Artificial de la factoría Ballart que os puedan interesar:





- Si existe alguna vía de artificial más o menos repetida en la vertiente sur montserratina es la Lady Fantasía. Pese a que a partir del 2015 ya se le puede considerar una joya resuelta en Escalada Tradicional (TRAD) con un grado máximo de 7c, a los más románticos aún les queda la posibilidad de escalarla con todo el ajuar de falcas, pitones, plomos, ganchos y el juego de Friends, para saborear sus cuatro largos bien definidos y seductores.





- Estamos ante "Miss Spain" en lo referente a las agujas pétreas, con sus extraordinarios perfiles bien visibles desde todos los ángulos del conocido barranco del Mascún, ya de por sí un lugar pintoresco con mayúsculas. La vía Normal no es difícil y vale la pena, es la clásica. En su cara opuesta está la "Paris-Texas", una gran escalada de corte deportivo, muy selectiva, para gente con mucho nivel. La Flecha Perdida ofrece una tercera alternativa, que por su calidad,  representa un trofeo muy cotizado por las nuevas generaciones amantes del pedal. Roca monolítica, pasos de gancho, pitonaje técnico y verticalidad constante es el regalo de su cara sur. Aproximación desde Rodellar en poco más de 45 min. Descenso en dos rapeles por la V.N. Calcular un día intenso para una cordada diestra en el tema.






- Sin tener una gran idea sobre el tema, se puede apreciar claramente que la vía Stratos es una escalada de otra galaxia, afincada en uno de los rincones más exóticos de la geografía catalana. La denominada Escletxa dels Teixos representa una cavidad vertical de respetables dimensiones, coronada por una colosal bóveda de ambiente severo y poca broma, donde habitan los itinerarios más acrobáticos del país. La vía utiliza la línea de fisuras más elocuente de la izquierda mirando la cueva, superándola a base de pitones hasta alcanzar el techo punto en el cual aparece un exótico flanqueo difícil de contar. Una vez fuera del oscuro trance, una corta tirada lleva bajo la bóveda en cuestión donde empieza el largo clave del asunto. Son 30 excitantes metros a equipar con clavos y friends principalmente, cuya inclinación negativa y la tortícolis va en aumento según avanzamos. Realmente se pierde la noción de la verticalidad hasta no volver a pisar suelo al final del evento. Solo para fanáticos del pedal y licenciados en emociones fuertes. Muy aconsejable para un par de jornadas estivales.




- Si las tapias de Santa Cecilia merecen la máxima atención con respecto a su verticalidad y desnivel, la cara norte del Frare Gros no se queda corta con sus atributos. Una pared progresiva en carácter tal como la Ocean Banyoles Wall, diseñada para gozar de todo el vacío que otorga su inconfundible perfil bigwalero. En su apertura se utilizó la estrategia de ganchear mediante una mínima expresión de agujeros manipulados con el burilador, evitando así la típica ristra de buriles tal como presumía el monolítico panorama hasta alcanzar las fisuras de salida. Con ello quedó una vía prácticamente equipada para ir con solo los ganchos y poco más, hasta que alguien se llevó intencionadamente algunos clavos para fastidiar la película. Si ya se repetía poco, con esto y la ética escusa de los agujeros prefabricados, ha quedado totalmente marginada y olvidada pese a su esplendor. Destacar que hasta la R4 se ha forzado en libre con un grado máximo de 6c y un buril cada 4 metros. Llevar unos pitones variados, falcas de madera tamaño dominó, dos ganchos de punta por persona y fisureros de cable pequeños.




- La extraordinaria Aresta Ribas del Bastó del Frare dio pie a explorar su marco izquierdo para acertar otra gratificante línea en libre, pero inesperadamente la distinta textura del terreno obligó a cambiar de estrategia y desplegar los estribos ya desde su inicio. Con todo ello el reto condujo a subir sin expansiones, cosa que prácticamente se cumplió resultando una difícil ruta de artificial técnica y laboriosa que solo cuenta con un par o tres de repeticiones. Como anécdota, una mano negra aprovechó la ocasión para subir por las cuerdas fijas y robar todo el material colgado en la pared. Un irritante suceso que evidencia la mala fe de algunos escaladores vulnerando las sanas costumbres del colectivo. La vía va dedicada a Rudolf Schiendl, alpinista, guía y gran esquiador tirolés de los años 50, cuya larga trayectoria le llevo a encordarse con el célebre Hermann Buhl y afincarse en Catalunya gracias a Joan Nubiola. Los tres malogradamente fallecidos.




- La cara norte del Cavall Bernat siempre ha representado el patito feo del monolito mientras las demás vertientes se han llevado el éxito con itinerarios famosos a nivel internacional. Ante un cáncer que tristemente se llevó a Josep Barberà, fue toda una obligación moral dedicarle una buena vía en el espacio disponible de su roca predilecta, antes de su fatal desenlace. Una escalada en la vertiente más severa que ha tardado nada más y nada menos que 15 años en repetirse, haciendo honor a la perseverancia de un hombre totalmente apasionado por la montaña, hasta tal punto de subirse a todo aquello que destacaba en su particular horizonte. Un itinerario de corte artificial que combina el muro más consistente con el torso final, ofreciendo una completa y elegante ascensión mucho más sorprendente de lo que aparenta desde lejos. Destaca el tercer largo por su laboriosidad, y el último por gozar del ambiente más generoso que ofrece el Cavall, con respecto al resto de los itinerarios que conquistan esta célebre roca montserratina tan vinculada a Josep Barberà.